Estación De Open Door

Vuelta al tren de Open Door

Tras permanecer cerrada durante 36 años, se reinauguró la Estación Dr. Domingo Cabred y el servicio de la línea San Martín que une nuestra localidad con la Estación Retiro de la ciudad de Buenos Aires.

La historia de Open Door comienza con la llegada del ferrocarril en 1898, un año antes de la fundación oficial del pueblo. Ese tren comenzó a venir cargado con los materiales para la construcción del hospital psiquiátrico de puertas abiertas que impulsaba el Dr. Domingo Cabred y frente a la estación se produjo el primer loteo.

En la memoria colectiva de Open Door, también ocupa un lugar especial la pequeña locomotora que unía la estación local con la colonia. En ese trencito se transportaban los insumos y viajaban los empleados, las visitas de los pacientes y los niños que iban a la escuela.

Vuelve a sonar la música del acero en los rieles de las vías y la bocina de la locomotora se anuncia sonando de ida y de vuelta en el paso a nivel.

El pasado 25 de mayo de 2014, en un acto encabezado por la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, junto al Ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, otras autoridades políticas y amplia convocatoria de público, quedaron reinauguradas las estaciones Cabred y Manzanares de la línea San Martín, ambas cerradas desde 1978. Esta extensión del ramal, que une Open Door con la estación Retiro en la ciudad de Buenos Aires, cuenta con veintiún servicios de lunes a sábado y catorce los domingos.

Con la vuelta del tren se recupera un símbolo de la historia del pueblo y se abre una oportunidad para ponerlo en valor. Más seguro, rápido, económico y ecológico que los demás medios de transporte, el tren es una muy buena opción para los vecinos que necesitan trasladarse a Pilar o a Buenos Aires. Pero también representa un desafío para desarrollar el potencial turístico de Open Door. Construir el tren como atractivo es el nuevo imperativo comunitario. El edificio de la estación, que estaba siendo ganado por el abandono, retoma su actividad. La creatividad opendorense tiene la oportunidad de desarrollar servicios turísticos innovadores, embelleciendo el predio del ferrocarril y promoviendo actividades que constituyan una oferta novedosa.

Tal vez sea el momento de recuperar aquella pequeña locomotora que circulaba por el interior del pueblo, entre la colonia y la estación.