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La localidad de Open Door, en el partido de Luján, se distingue por sus señas particulares de los demás pueblos del interior bonaerense. Ubicada entre las rutas provinciales 6 y 192, a 10 km de la ciudad de Luján y a 77 km de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Open Door se desarrolló a partir de la instalación del Hospital Neuropsiquiátrico Dr. Domingo Cabred, de cuyo sistema terapéutico de “puertas abiertas” toma su nombre la localidad.

Con la llegada del ferrocarril en 1898 quedaron sentadas las bases para la futura fundación del pueblo, formalmente constituido el 21 de mayo de 1899 por iniciativa del Dr. Domingo Cabred. Por esos días se lotean los primeros terrenos frente a la estación del ferrocarril y comienza la edificación del Hospital, que se inaugura el 24 de noviembre de 1901. En un predio de 600 hectáreas, con capacidad para 6500 pacientes, se promueve la producción agropecuaria y de insumos industriales básicos con el doble objetivo de lograr el autoabastecimiento y perfeccionar la laborterapia como método terapéutico, combinado a su vez con actividades artísticas y recreativas. El trabajo organizaba el tiempo, distribuía el espacio, determinaba los grupos e integraba a los individuos. Se sembraban cereales, verduras, hortalizas y maíz de guinea que se destinaba a la fabricación de cepillos y escobas. En los talleres se fabricaban muebles, mosaicos, colchones, ropa, calzado y jabón. Se contaba con todos los oficios y todas las artes. La implementación del sistema escocés de “puertas abiertas” convirtió a la Colonia de Open Door en una experiencia modelo para el tratamiento de patologías psiquiátricas.

Poco a poco, con la llegada de nuevos vecinos, el pueblo de Open Door comenzará a definir su traza urbana, se edificarán cada vez más viviendas y tendrá su primer impulso la actividad comercial. Este proceso, que acompaña el desarrollo de la Colonia, se consolida con la participación comunitaria, cuyo interés se traduce en la fundación de algunas de las instituciones sociales más emblemáticas del pueblo, como la escuela, la biblioteca popular o el club social y deportivo.

En este contexto, la población de Open Door irá creciendo a lo largo del siglo XX y pasará de unos primeros pocos vecinos al millar hacia mediados de siglo y a más de diez mil con el nuevo milenio.

Open Door está rodeado de campos dedicados a la actividad agropecuaria, fundamentalmente la cría de aves y la producción de leche, que caracterizaron históricamente el perfil productivo de la zona. Pero a partir de la década del 80, con la creación de nuevas vías de comunicación que mejoraron el acceso, se crean las condiciones para el establecimiento progresivo de clubes de campo, chacras y barrios cerrados que redefinen el potencial de la localidad. En este contexto, tiene lugar la instalación de campos y clubes deportivos dedicados a la práctica del polo, cuyo prestigio irá creciendo y transformará a Open Door en un referente de prestigio internacional tanto por la excelencia de sus jugadores como la de los caballos que se crían en este lugar como en ninguna otra parte del mundo. Sus más de cuarenta canchas, varios torneos de hándicap libre y la “Triple Corona” conquistada por La Aguada en 2003 convierten a Open Door en la “Capital Nacional del Polo”.